El poder tras el trono en Honduras

Por Itsmania Platero

Después de la captura de Juan Orlando Hernández, que llegó a tener el control sobre los tres poderes del estado hondureño, así como de otras esferas según señalan los medios de comunicación nacionales e internacionales. Con dos períodos de gobierno y 128 diputados cada uno de diferentes partidos políticos que han aprobado las peores leyes contra el pueblo de Honduras ahora saldrán los pilatos todos se lavan las manos. Después de que avalaron la corrupción, permitieron la impunidad, violaron los derechos humanos, la libertad de expresión.

Ni siquiera las numerosas líneas de investigacion se hicieron públicas y las detenciones efectivas, fueron miles de acciones críminales en contra de la población más desprotegida, asesinatos en completa impunidad con expedientes empolvados en las gavetas de escritorios del ministerio público, detenciones arbitrarias que hoy llenan las prisiones fueron aprobados exorbitantes aumentos salariales para los funcionarios privilegiados, con el consenso de la mayoría, fueron blindadas algunas organizaciones de la sociedad civil ongs nunca investigadas, algunas iglesias coludidas, fueron filtradas y minadas por la corrupción, el abuso y la avaricia en todas las instituciones del estado fue evidenciado.

Desestimados muchos casos en la corte suprema de justicia denunciadas de delitos que atentan contra la salud física y mental de toda la población, delitos de lesa humanidad que bombardean la salud dejando centenares de hogares enlutados por la pandemia del Covid-19, aún con hospitales que nunca existieron, sin medicinas, este alto nivel de impunidad permitió el enriquecimiento acelerado de nuevos acaudalados en Honduras sin investigar. Una población poseída por las drogas sintéticas que vienen del extragero sin ningún control y con la viñeta de ser por el alto precio los de mejor calidad. Una población que desborda de escribir las peores expresiones bajo la adicción de las redes sociales, para los médicos se llama stress.

Mientras que la población Penitenciaria creció aceleradamente desde al año 2010 hasta tener una población de 21670 reclusos a agosto del 2020, es decir, aumentó 12 mil privados de libertad.

Podría escribir un libro de terror con una interminable lista de abusos sin control que han sido documentados por las diferentes autoridades de los EEUU, México, España, Canadá y otros países al escuchar a más de 170 mil migrantes que narran con llanto desesperado sus historias.

Ya sobrevivimos con valentía el ciclo de la efervescencia de los médicos y científicos de nuestra golpeada nacion. Ahora entramos al nivel de los Juristas, y como si fuera un video juego, mientras los demás alimentan el morbo y graban con celulares sus instrumentos de arte que gráfican a perfección la muerte las escenas dantescas de dolor, el miedo se convirtió en el aliado perfecto que deshumaniza el entorno social facilitando a pasos de gigante el accionar de las organizaciones criminales.

El abogado Jair López dijo en una entrevista ; La enseñanza que nos deja en cuanto a la ética de la función pública es que, “nadie está sobre la ley”, dijo López. Lamentó que Juan Orlando Hernández haya utilizado su poder por tanto tiempo para afectar la institucionalidad del país.

Más allá de desear que se haga justicia lo que se debe sentir es pena de que el Estado de Honduras haya sido incapaz de hacer prevalecer la ley durante ocho años o más, “La enseñanza que nos deja el caso de este señor (JOH) es que la ley en este país no se puede cumplir”, afirmó.