Alerta humanitaria en la región por ingreso de migrantes.

Por: Itsmania Platero

Tapachula, Chiapas ha sido el escenario de crueles episodios que van desde la mortificación y laceración de los cuerpos hasta enfrentamientos con la Guardia Nacional de México.


El fin de semana hubo en la costa de Chiapas centenas de migrantes experimentaron una ola de violencia dejando migrantes y guardias heridos, hombres detenidos, escenas desgarradoras de Hondureños que buscan seguridad y mitigar la hambruna y el desempleo que azota el país.

Horas después de los actos de violencia el gobierno mexicano les entregó visas y autobuses para que se pudieran trasladarse a varias regiones y gozar de los apoyos que da ese país. Tan fácil resultó resolver el problema después de meses de crueles protestas que motivaron el miedo y el odio de los poblanos mexicanos.

La miseria y la violencia, «euforia en Centroamérica» como algunos la señalan, ha dejado el suelo mexicano bañado en sangre, las remesas de miles de extranjeros que a diario cruzan por esa bendita tierra, centenas de hombres, niños y mujeres no localizados y muchos tantos que se encuentran presos, son incontables, los indigentes hondureños que deambulan por las calles de la belleza mexicana, unos victimas del narcotráfico.

Hoy circula por las redes el anuncio de la salida de un nuevo éxodo humano hacia los países del norte, Tapachula, las promesas incumplidas de Biden y López Obrador, marcan el fracasado programa de frenar la movilidad humana de la América y los países del mundo recrudecido por la guerra.

La convocatoria es en San Pedro Sula, Honduras, para emprender el camino en miras de cruzar Guatemala, lugares donde traficantes desde el cruce de Honduras hasta Tapachula hacen de las suyas, como lo han denunciado los defensores de derechos humanos de Chiapas.

La pobreza extrema que se mantiene a pesar de las nuevas autoridades en Honduras, y la falta de oportunidades en la región pone a este país en una de las zonas geográficas de más vulnerabilidad.

Unos 12 mil extranjeros de diferentes nacionalidades se encuentran por cruzar rumbo a Estados Unidos, ubicados en la zona más seca, sin producción, ni ayuda humanitaria y donde en los últimos días recrudeció la violencia.

Nuevas caravanas de Hondureños sin esperanzas de distintos lugares del país, más migrantes de diferentes nacionalidades comienzan su viacrucis. Aún atorados por los cobros abusivos del Instituto Nacional de Migración de Honduras. Son cientos de personas ubicadas en el centro de Comayagüela, en hoteles y vecindarios. Un restín de jóvenes desempleados por el asecho de las bandas criminales.

Auque Estados Unidos anunció derogar el título 42 de sus leyes y dar la oportunidad de solicitar asilo político, siguen vigentes otras leyes, la deportación expedita es un hecho, como comprobar el peligro con documentos ante un juez y sus visas legales para pasar por México.

El combate frontal del presidente Bukele contra las pandillas mantiene los cruces de frontera cercados, Guatemala, Honduras, El Salvador manejan un plan conjunto de seguridad nacional, distante al derecho de emigrar.

Entendemos que es urgente la represión para combatir el delito de la trata de personas y sus conexos en la región, pero la corresponsabilidad de los gobiernos de cumplir sus promesas es también urgente.

Los Hondureños han sido bombardeados por promesas de empleo, derogación de fondos, la vice presidenta de Estados Unidos advirtió que llegarían empresas extranjeras para invertir y generar empleos en los países centroamericanos, así como los proyectos de Sembrando Vidas, enamorarte de tu tierra con recursos regalados del gobierno de México para generación de 20 mil plazas solo para que los Hondureños no salgan del país, pero hasta ahora todo «es falso».


De acuerdo a los cálculos, Estados Unidos espera una gran oleada de alrededor de 18 mil migrantes cada día, porque la anulación del título 42 se perfila como el único ofrecimientos mayúsculos.